domingo, 18 de septiembre de 2016

POR QUÉ ES UN ERROR COMPARTIR FOTOS DE TUS HIJOS EN FACEBOOK


              Todos tenemos amigos que no dejan de compartir las fotos de sus hijos en Facebook, de manera un poco inconsciente, exponen en las redes sociales su intimidad incluso antes de que sean conscientes de que la tiene.

   No sólo pasarán la vergüenza cuando su madre saque el álbum del cajón, todo el mundo podrá ver como han crecido y lo que han hecho, lo que puede ser un condicionante en el futuro.
 
   Las condiciones legales de uso de Facebook, que no las leemos pero que las firmamos y aceptamos al darnos de alta en la red social de Zuckerber, pese a que dicen que somos los propietarios de todo lo que se publica, indican que les otorgamos esta potestad: 

"En el caso de contenido protegido por derechos de propiedad intelectual, como fotos y videos ("contenido de PI"), nos concedes específicamente el siguiente permiso, de acuerdo con la configuración de la privacidad y de las aplicaciones: nos concedes una licencia no exclusiva, transferible, con derechos de sublicencia, libre de regalías y aplicable en todo el mundo para utilizar cualquier contenido de PI que publiques en Facebook o en conexión con Facebook ("licencia de PI"). Esta licencia de PI finaliza cuando eliminas tu contenido de PI o tu cuenta, salvo si el contenido se compartió con terceros y estos no lo eliminaron."


   Facebook puede usar cualquier foto que subimos a la red social sin tener que pedirnos permiso (un ejemplo lo tenéis en el mural de las oficinas que está hecho con fotos de usuarios de Facebook y es totalmente legal). La única posibilidad para que deje de pasar esto es eliminar la imagen que hemos subido... pero si alguien la comparte en su perfil, ahí está la trampa, ya no podremos hacer nada porque todo el mundo que la compartió debería eliminarla también.

Es más, incluso si lo borramos, nos advierten de esto:

"Cuando eliminas contenido de PI, este se borra de forma similar a cuando vacías la papelera de reciclaje de tu computadora. No obstante, entiendes que es posible que el contenido eliminado permanezca en copias de seguridad durante un plazo de tiempo razonable (si bien no estará disponible para terceros)."


   Finalmente, hay que añadir que todos los usuarios nos convertimos, inmediatamente, en producto de Facebook para los anunciantes y aceptamos que usen nuestra foto de perfil, nuestro nombre y, aquí de nuevo está el problema, el contenido publicado (donde están las fotos de nuestros hijos) para sus campañas de publicidad o algoritmos de segmentación.

   La forma que tiene Facebook de darnos algo de seguridad es limitar la gente que puede ver nuestros contenidos (Amigos, Amigos de Amigos, etc.). Pero volvemos a lo mismo, los tentáculos de Facebook están ahí, de una forma u otra.

   La única solución 100% fiable es... no usar Facebook.


Fuente: As



sábado, 3 de septiembre de 2016

UN TWEET TIENE MAS DE 140 CARACTERES


              Como una garrapata, un tuit es capaz de contener muchas veces su propio peso en metadatos que cuentan cosas sobre ti, sin que tu lo sepas.

   Los datos son el contenido de una comunicación y los metadatos son la información extra que se genera en el proceso. Lo hace de manera automática y oculta, sin avisar. Cada foto que hacemos, cada texto que cortipegamos, cada correo que enviamos está lleno de información oculta. Esa información no solo es reveladora, también es sustanciosa. En ningún otro contexto se manifiesta esta extraña realidad inversa como en un tuit.

    Aunque Twitter sólo permite publicar 140 caracteres cada vez, cada actualización incluye un contingente de datos que revelan aspectos de nuestra identidad, localización, tecnología y contexto. Como muestra, este documento que se le escapó a Raffi Krikorian, responsable de toda la infraestructura interna de Twitter hasta Agosto de 2014. 




    Cada vez que publicamos un actualización sobre nuestra serie favorita o nos alimentamos el odio ninguneando públicamente a un político, estamos informando de quiénes somos, cuánta gente nos sigue, con qué sistema operativo trabajamos o desde qué barrio. Y no sólo informamos a Twitter. 

   Cualquier compañía haciendo análisis de datos del tráfico de Twitter es capaz de aprovechar esa información de muchas maneras distinta. Casi siempre con fines comerciales, pero no necesariamente. 

    Como apuntaba la empresa de minería de datos Elasticsearch -hoy Elastic.co- a Elizabeth Dwoskin en el Wall Street Journal, podemos determinar a cuánta gente en una determinada área le ha gustado un producto y cómo evoluciona en el tiempo, o qué impacto ha tenido un tuit en un sector de la población. MapBox usa los metadatos de millones de usuarios para, por ejemplo,  identificar turistas,  qué idioma hablan y qué teléfono usan. Un mapa que no existe pero que es fácil de imaginar es el que se deriva de la combinación de esas tres búsquedas: si no eres ciudadano, hablas otro idioma y llevas un teléfono barato, no eres un turista, eres un inmigrante. 

 Como siempre, lo más importante recordar que esta información es acumulativa y que llega en peligrosa combinación con otros datos, generados por nuestras tarjetas de crédito, nuestros dispositivos móviles, nuestros logins para ver el correo o comprar billetes de avión aquí o allí. Una compañía como Elastic.co analiza muchas fuentes distintas de metadatos desde muchos ángulos diferentes, dependiendo del cliente en cuestión. Twitter es sólo un gramo más en la barra libre de datos que ofrecemos al mundo. Ni siquiera la peor.

Fuente: ElDiario 

NO A LOS CAMBIOS A LA REGLA 41 ESTADOUNIDENSE


                     El gobierno de los Estados Unidos quiere utilizar un procedimiento oscuro –modificar una regla federal conocida como Regla 41— para expandir radicalmente su autoridad para hackear.

   Los cambios a la Regla 41 les facilitaría entrar por la fuerza a nuestras computadoras, tomar información, y realizar una vigilancia remota. Estos cambios podrían afectar a cualquier persona que utilice una computadora con acceso a internet en cualquier lugar del mundo. Sin embargo, afectarán en forma desproporcionada a las personas que utilicen tecnologías para proteger la privacidad, sobretodo para las usuarias que utilizan Tor y VPN.

   El Congreso de los Estados Unidos tiene solo hasta el 1 de diciembre para evitar que las modificaciones entren en vigencia.


Hasta ahora la Regla 41, (que autoriza a jueces federales a emitir órdenes judiciales para que los oficiales de la ley realicen inspecciones e incautaciones), tiene una limitación importante: requiere que el gobierno obtenga una orden de un juez en la jurisdicción donde se quiere llevar a cabo la inspección.

Las modificaciones a la Regla 41 suavizarían esa restricción, y permitiría que el gobierno solicite órdenes judiciales en una jurisdicción para realizar inspecciones remotas de computadoras ubicadas en otra. Los cambios se aplicarían:
  1. Cuando alguien utilice “medios tecnológicos” para ocultar la ubicación de su computadora; o
  2. Cuando se investiguen botnets, donde las computadoras dañadas están ubicadas en 5 o más distritos.
Fuente: vpnmentor




TINDER Y SU RECOPILACION DE DATOS


          Los jóvenes y no tan jóvenes de hoy día, usan los smartphones para ligar, y de entre las aplicaciones utilizadas, Tinder es una de las más populares, ya que cuenta con más de 50 millones de descargas sólo en Google Play.
   Es por eso que los analistas de Kaspersky Lab la han elegido para evaluar todos y cada uno de los permisos que la aplicación solicita a los usuarios en el momento de instalarla para conocer el riesgo en el que ponen sus datos personales al hacer uso de la aplicación.

   Según podemos comprobar de forma rápida, al ir a instalar la aplicación por excelencia para ligar online desde el móvil, solicita permisos al usuario para acceder de forma ilimitada a sus fotografías, localización, datos de sus llamadas o incluso al micrófono de su móvil. Los expertos de Kaspersky Lab alertan de la posibilidad de que toda esta información sensible esté siendo almacenada por Tinder y podría darse la situación de que caiga en manos ajenas con ninguna buena intención. Algo de lo que, según la empresa de seguridad, no son conscientes los propios usuarios.

   Un estudio reciente de Kaspersky revelaba que el 63% de los usuarios no presta atención a los acuerdos de licencia o permisos de las aplicaciones que instalan en sus móviles. Además, un 20% incluso llega a reconocer que nunca leen los mensajes que aparecen en el momento de instalar una nueva aplicación.
   Una práctica que supone que haya un gran número de personas que deja su privacidad y los datos de su teléfono expuestos a todo tipo de amenazas.


Fuente: ADSLzone



lunes, 29 de agosto de 2016

LA HUELLA QUE DEJA TU MOVIL


           En el programa de televisión El Objetivo, el ex técnico de la CIA Edward Snowden hizo una denuncia: en España, "cada vez que alguien envía un mensaje de texto, hace una llamada o visita una web, se genera un registro" .

   Son miles de millones de registros generados automáticamente y que las compañías telefónicas tienen a disposición del gobierno de turno:

  • Cuando llamas y a quien.
  • Quien te llama.
  • Qué dicen nuestros mensajes de texto.
  • Qué webs visitamos.
  • Y lo más preocupante de todo, qué recorrido hacemos cada día desde que nos levantamos hasta que nos vamos a dormir. 

   La Directiva 2006/24 / CE del Parlamento Europeo posibilitó que los países miembros de la Unión Europea desplegaran una legislación permisiva con estas prácticas. En 2007, España aprobó una ley de conservación de datos relativos a las comunicaciones electrónicas ya las redes públicas de comunicaciones.
   Todo esto queda registrado en los ordenadores centrales de Telefónica, Orange, Vodafone y Yoigo (Xfera), las cuatro compañías con red propia que operan en el Estado. Los datos se ponen a disposición del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y de cuatro cuerpos policiales autorizados: la Guardia Civil, el Cuerpo Nacional de Policía española (CNP), los Mossos y la Ertzaintza.
   Cada vez que aparece un double-check de confirmación de mensaje entrante o saliente a las aplicaciones Whatsapp o Telegram, se genera un archivo con información sobre nuestra ubicación física.

CÓMO FUNCIONA

     El mecanismo es aparentemente sencillo. Nuestro teléfono móvil tiene la capacidad de buscar cobertura constantemente e intenta localizar el repetidor más cercano. Cuando se establece conexión entre el aparato y la antena, todas las tareas pendientes se ejecutan: mensajes entrantes, mensajes salientes, aviso de llamadas perdidas, etcétera. Los servicios de mensajería, los juegos en línea, los planos de ubicación y el conjunto de aplicaciones instaladas en los terminales de última generación han hecho que esta relación entre móvil y antena sea permanente. Cada diez segundos, cada cinco segundos, se puede producir un contacto. De rebote, se genera un archivo con datos referentes a la emisora, la receptora, la duración de la transmisión y la ubicación del aparato. Cuando nos movemos por las calles de una ciudad, automáticamente, nos conectamos a las antenas: en pocos segundos de diferencia, podemos interactuar con dos, tres o más repetidores. Con los archivos que generan tres de estos repetidores, se puede determinar nuestra posición con un grado de precisión elevado. Es lo que se conoce como triangulación.

   El grado de control más elevado se da en Ciutat Vella (Barcelona), donde, según datos de la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información, hay 173 repetidores en funcionamiento. En la villa de Gracia, son 64; en el barrio de Sants, 21. La ciudad de Sabadell tiene 58, en Vic hay 29, en Manresa son 21 y en Ripoll suman 9. Municipios como Bétera y Manacor -con una superficie similar a la del distrito de Ciutat Vella de Barcelona- cuentan con 13 y 15 repetidores, respectivamente. La menor densidad de antenas incrementa el margen de error de la geolocalización.


DOS AÑOS SIN DERECHO A LA INTIMIDAD

    Una excursión a Montserrat, una cena con amigas en la Barceloneta, una ruta en bicicleta por el delta del Ebro, la asistencia a una mezquita, un gimnasio o una asamblea vecinal en Benimaclet. Cualquier desplazamiento con un teléfono móvil en el bolsillo queda registrado y archivado. Para las policías, es interesante saber qué hacemos individualmente, pero aún lo es más saber qué hacemos colectivamente.

   El cruce de datos de diferentes usuarias de telefonía móvil supone una información valiosa. Decenas de puntos sobre un plano pueden indicar la celebración de una asamblea, una concentración, una reunión de la ejecutiva de una formación política, etcétera. El movimiento de los puntos -en confluencia o en dispersión- también añade información extra sobre un auto, sobre si empieza o finaliza, por ejemplo.

   Las compañías de telefonía pueden consultar los datos en tiempo real, pero también reconstruir nuestro pasado. La normativa europea ordena el almacenamiento de los archivos generados durante dos años. Si no son reclamados por ningún cuerpo policial, podrán ser destruidos. Si los datos son trasvasadas en los archivos policiales, en cambio, no se contempla una horquilla temporal obligatoria para su eliminación. Jazztel o Pepephone, compañías sin red de repetidores propia, no están exentas de este espionaje porque subarriendan los repetidores en las grandes operadoras. Una parte de los archivos con nuestra geolocalización también es almacenada por las compañías propietarias de las aplicaciones que tenemos instaladas en el teléfono móvil.

Fuente: La Directa



EL LADO OCULTO DE GOOGLE


          Con 70 mil millones de euros de ingresos a finales de 2015, siendo una aplicación gratuita, Google es la compañía de motores de búsqueda más rica del mundo y se ha convertido en parte fundamental de nuestras vidas.
   Buscar información en Internet, enviar mensajes a través de Gmail, moverse con las indicaciones de Google Maps o ver vídeos en YouTube son ya acciones habituales en nuestro día a día.

   Pero, ¿qué sabemos de este gigante que se ha colado en nuestras vidas a través de aplicaciones prácticas y gratuitas? ¿Somos realmente conscientes de lo que Google sabe sobre nosotros? Acusaciones de monopolio, violaciones en la privacidad de datos, evasión fiscal, empleados estresados? Entramos de lleno en el lado oscuro de Google.





WHATSAPP Y FACEBOOK COMPARTIRAN TUS DATOS PRIVADOS



           El servicio de mensajería, empresa filial de la red social desde 2014, anuncia un cambio en sus términos de uso y política de privacidad.
   WhatsApp compartirá con Facebook el número de teléfono de sus usuarios, así como información acerca de la frecuencia con la que éstos utilizan el servicio de mensajería instantánea. La compañía, propiedad de Facebook desde 2014, ha anunciado este jueves un cambio en sus términos de uso y política de privacidad que contempla este intercambio de información entre WhatsApp y la red social.

   "Como una empresa filial de Facebook, en los próximos meses comenzaremos a compartir información que nos permita coordinarnos mejor y con ello mejorar la experiencia entre servicios. Ésta es una práctica típica entre compañías que son adquiridas por otras", explica Whatsapp en un comunicado.

   Según la compañía, compartirán esta información con distintos objetivos: evidentemente mejorar la eficacia publicitaria sirviendo anuncios que sean más relevantes para los usuarios de Facebook y sugerencias para conectar con personas conocidas y, por otra parte, combatir abusos y mensajes no deseados en WhatsApp. El servicio reconoce que otras empresas filiales de Facebook, como Instagram, podrán usar asimismo la información de WhatsApp para "actividades diversas", como sugerir qué cuentas seguir.

La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) está analizando los cambios de la política de privacidad del servicio porque surgen inquietudes con respecto al impacto sobre la privacidad y la protección de datos de los ciudadanos.
Estos son los datos que compartirán entre ambas aplicaciones:

  •     Qué sistema operativo usas.
  •     Qué operador de telefonía usas.
  •     Qué resolución tiene la pantalla de tu móvil.
  •     Cuanto usas WhatsApp.
  •     Identificará tu dispositivo para poder hacer un seguimiento de uso.

La pregunta es, ¿realmente necesita esos datos para enviarnos publicidad personalizada?



Más info: Publico.es



viernes, 22 de julio de 2016

EL PELIGRO DE PRIVACIDAD DE POKEMON GO


                El juego Pokémon Go es un fenómeno, de esto no hay duda, pero parece que no todo es tan bello como parece. Mientras tus amigos y tú os dedicáis a dar largas caminatas para cazar a todos los Pokémon posibles, Niantic Inc., la empresa que ha desarrollado el juego, también está logrando una buena recolecta. Pero en este caso, de todos vuestros datos. Y sin lugar a dudas, sí que se está haciendo con todos.

   Al igual que otras muchas aplicaciones que requieren el uso del GPS de tu smartphone, Pokémon Go es capaz de recopilar muchos datos acerca de ti según todos tus movimientos: a dónde vas, cuando fuiste, cómo llegaste allí, el tiempo que estuviste y hasta las personas con las que estuviste. Vamos, que Niantic te tiene fichado.
   Y no solo eso, sino que guarda toda esa información. Tan solo hace falta echarle un vistazo a la política de privacidad de Pokémon Go. En este apartado que jamás leemos, se informa de que Niantic puede recopilar -entre otras cosas- los siguientes datos:

  •     Tu dirección de correo electrónico
  •     Tu dirección IP
  •     La web por la que navegabas antes de iniciar sesión en Pokémon Go
  •     Tu nombre de usuario
  •     Tu ubicación

   Y lo peor de todo: si utilizas tu cuenta de Google para iniciar sesión en el juego (principalmente en iOS), la compañía puede acceder a toda tu cuenta de Google a menos que lo revoques de forma específica.
   Esto significa que puede leer todos tus correos electrónicos, visitar y modificar tus documentos de Google Drive y, en definitiva, conocer TODO lo que Google también sabe de ti.

   Y vamos un paso más allá: si alguien logra piratear los servidores de la empresa, también podrá robar toda la información personal que tengas guardada en los servicios del buscador. Es por eso que Pokémon Go puede convertirse (si es que no lo ha hecho ya) en un objetivo potencial para los hackers, porque ha despertado el interés de muchos usuarios, especialmente de niños y adolescentes.


¿Cómo te puede afectar? 


              Esto significa que puede leer todos tus correos electrónicos, visitar y modificar tus documentos de Google Drive y, en definitiva, conocer TODO lo que Google también sabe de ti. De hecho, Niantic es una compañía startup iniciativa de Google, que sigue siendo su principal inversor. 

   A todo esto, Niantic también tiene el poder de compartir toda esta información con otras compañías aliadas, como por ejemplo Pokémon Company que (la co-desarrolladora del juego), así como también con "proveedores de servicios de terceros" para llevar a cabo "investigaciones y análisis, perfiles demográficos" y cumplir "otros fines similares". Incluso puede compartir cualquier información que recopila la aplicación en respuesta a una demanda legal para proteger sus propios intereses.



¿Qué es lo que puedes hacer?


             Por lo pronto, lo único que puedes llevar a cabo es comprobar mediante este enlace qué tipo de acceso tiene Niantic tiene a tu cuenta de Google. Y, por otro lado, puedes esperar a que el comunicado que emitió la compañía a través de Gizmodo se cumpla. En él, se aseguraba que se estaba trabajando para que el juego tan solo pueda acceder a la información básica, como la dirección del correo electrónico y el nombre de usuario.

   De todos modos, los precedentes son esperanzadores, porque un informe que se llevó a cabo a principios de año señaló que Google solucionó el 78% de las peticiones de protección de los datos por parte de los usuarios.


Fuente: Urbanian





jueves, 16 de junio de 2016

CHIP OCULTO EN TU PROCESADOR INTEL PARA ESPIARTE


   Dentro de los procesadores Intel x86, se ha descubierto hay un pequeño sub-procesador que establece el control de cómo funciona la CPU y al que no se puede tener acceso. Un hacker llamado Damien Zammit ha analizado cómo funciona este subchip.
     

   Éstos están presentes desde la introducción de Intel x86, y desde los Intel Core2 Duo no se pueden desactivar. Eeste subsistema llamado Intel Management Engine (ME) se encuentra dentro del propio chipset. Está en funcionamiento todo el tiempo, incluso cuando el sistema entra en modo de bajo consumo.
   En el firmware del chip se introdujo recientemente un sistema llamado Intel Active Management Technology, que hace que pueda controlar el procesador sin importar qué sistema operativo haya instalado en el ordenador. El principal problema es que este chip puede acceder a cualquier región de la memoria sin que el procesador principal sepa nada.

   Debido a las áreas a las que tiene acceso el ME, se le ha calificado como un rootkit. Se ejecutan a nivel del núcleo y pueden tener permisos de administrador para modificar cualquier elemento a placer y ni el usuario ni el procesador pueden distinguir si ha habido un acceso malicioso al ME. El ME está protegido por un algoritmo de cifrado RSA-2048 de tecnología militar y para descifrarlo habría que factorizar números semi-primos de 600 decimales, para lo que, incluso con el superordenador más potente de la actualidad, se tardarían más de 100 años.
    Intel lo mantiene con total secretismo, y está prohibido intentar acceder al ME. Este chip puede establecer comunicaciones con la red y conocer datos personales, ya que está siempre activo.

   Sería ideal que este sistema fuera open-source por dos motivos. Primero, para conocer a qué tiene acceso este chip, y que se pudiera desarrollar un software dedicado sólo a manejar las frecuencias del procesador, que era y debería ser su principal y única tarea. Y segundo, para que todo el mundo pudiera trabajar en mejorar la seguridad de este elemento, y evitar hackeos. Los proyectos open-source suelen ser más seguros porque hay más gente intentando encontrar vulnerabilidades.

   Se abre la puerta al espionaje masivo mediante sistemas que casi todas tenemos en casa.

Fuente: ADSL Zone


 

viernes, 3 de junio de 2016

FACEBOOK NOS ESCUCHA


        Facebook podría estar escuchando nuestras conversaciones más íntimas sin que lo sepamos. 

   La red social nunca ha negado que la 'app' oye lo que se dice alrededor, una característica que fue implementada en 2014, aunque la empresa atajó las críticas asegurando que el móvil "no escucha todo el rato" y que "nunca almacena el audio".

   Pero la profesora de comunicación Kelli Burns considera que la aplicación podría utilizar el audio registrado para, al menos, mostrar anuncios relevantes al usuario. Así lo asegura tras haber probado ella misma a hablar de ciertos temas cerca del 'smartphone' y descubrir luego que la 'app' le ofrecía publicidad relacionada. Facebook, por su parte, niega que el sonido grabado se utilice para decidir qué temas aparecen en su aplicación.
"Las empresas pueden ofrecer anuncios relevantes basados en los intereses de la gente y otros tipos de información demográfica, pero nunca mediante la grabación de sonido. Facebook no usa el micrófono para incluir publicidad", zanja un portavoz de la red social a 'The Independent'. En teoría, la aplicación —que insiste en su página de ayuda en que ningún tipo de audio es registrado— utiliza esta característica para saber qué música escucha el usuario, o qué película está viendo, para que así sea más rápido y sencillo escribir una publicación al respecto.

   Esta funcionalidad de momento sólo está disponible en EEUU, y si se activa la red social es capaz de reconocer la canción que oímos para que resulte más cómodo compartirla con el resto de nuestros amigos. En cualquier caso, es posible desactivar el micrófono desde los ajustes del móvil para que Facebook sea incapaz de activarlo.

   La propia Burns admite no estar convencida al cien por cien de que Facebook la 'espíe', y todo podría quedar en paranoias sin fundamento de no ser por la gran cantidad de testimonios similares que se pueden encontrar en internet, en los que se acusa a la red social de Zuckerberg, junto a otros gigantes como Google, de espiar a los usuarios a través de sus móviles.

    "Estaba planchando cuando mi madre vino a decirme que un amigo había muerto en un accidente de tráfico en Tailandia. Mi teléfono estaba en la encimera. Cuando usé el buscador apareció el nombre de mi amigo con las palabras 'accidente de moto, Tailandia' y el año como sugerido". Es la historia que cuenta la redactora de 'BBC' Zoe Kleinman como ejemplo de estas misteriosas coincidencias. Una búsqueda por páginas como Reddit permite encontrar anécdotas similares con facilidad.

Expertos en ciberseguridad como Ken Munro se mostraron escépticos al principio sobre la viabilidad técnica de algo así, pero tal y como la propia Kleinman relata, él mismo logró desarrollar una sencilla aplicación que transcribía las conversaciones que tenían los usuarios alrededor del móvil.

   Sea cierto o no, es verdad que la aplicación de Facebook nos escucha: si lo hace sólo para saber qué música nos gusta es otra cosa.